La IA es donde esa brecha es hoy más ancha. Las herramientas son reales y verdaderamente útiles, y la mayoría de los pequeños negocios todavía no tiene una vía práctica de entrada: la orientación disponible es o material de marketing o un artículo académico, y ninguno le dice a un dueño qué hacer el lunes por la mañana.
Lo abordamos igual que todo lo demás. Empezamos por el cuello de botella que de verdad le cuesta tiempo, aplicamos lo mínimo que lo resuelva y nos aseguramos de que usted entienda qué hace y dónde se detiene. Sin rehacer su operación alrededor de una moda, y sin dependencias que nadie en su empresa sepa explicar.
Adoptar bien la IA es, sobre todo, una cuestión de criterio sobre a qué problemas conviene apuntarla. Ese criterio es justamente lo que venimos a aportar.